F: ¿Cuál ha sido la última exposición de fotografía que has visitado?
J. L.: En realidad todas las exposiciones que visito tienen algo que me gusta y me sorprende, la última que he visitado fue en Salamanca hace unos meses de fotografías antiguas, también he visitado últimamente algunas en Madrid que me han llamado la atención, pero en general de todas se aprende algo.

F: ¿En Ávila se organizan buenas exposiciones de fotografía?
J. L.: Ni buenas ni malas, porque en realidad últimamente no se hacen, son más bien apoyos fotográficos a un tema concreto, como fue la de los celtas y vetones, por ejemplo. También se hacen recopilaciones de fotografías antiguas en las que se refleja la situación de la provincia hace cuarenta años, pero esto no son exposiciones de fotografía en sentido estricto.

F: El Palacio de los Serrano, cuando se abra, ¿va a ser un lugar de referencia de la cultura abulense?
J. L.: Espero que sí. La Caja de Ahorros siempre ha tenido salas de exposiciones y ha seleccionado mucho y siempre ha exigido un mínimo de calidad en sus exposiciones, al cerrarse la sala en la que habitualmente se organizaban esas exposiciones o muestras, quedó todo pendiente de la obra del Palacio de los Serrano y supongo que cuando esté definitivamente concluido se recuperará una sala de exposiciones en la que tal vez quepa también la fotografía. Tengo entendido que sí tienen proyectos de exposiciones, así como conciertos que requieren un espacio diferente y más informal y abierta al que da el auditorio de la Caja.

F: Para terminar y cambiando radicalmente de tema y adentrándonos en el mundo de la política local, ¿qué opinión te merece la remodelación del Mercado Grande de Ávila y la autopista que hace poco se inauguró?
J. L.: En cuanto a la autopista, a un conductor lento como yo y al que no le gusta correr, de Ávila a Villacastín puede tardar unos veinte minutos, por la autopista tal vez tarde dieciocho, creo que esa diferencia no justifica una obra de estas características. En cuanto al Grande, reconozco que es una obra polémica, pero que no veremos en su conjunto hasta que no esté totalmente terminado, es decir, con todos los edificios construidos, cuando esto ocurra será cuando veremos la verdadera dimensión de la obra de esa plaza, en principio y a pesar de que para la mayoría de la gente no es una buena reforma la que se ha hecho, a mi de entrada no me disgusta, creo que se ha dado una amplitud a la plaza que no ha tenido nunca, sobre todo al quitar los dos niveles que tuvo siempre, cuando esté terminada ya veremos como queda.

Sólo nos queda agradecer enormemente a Javier Lumbreras la atención que nos ha prestado no sólo dedicándonos su tiempo en esta entrevista y respondiendo sinceramente a todas nuestras preguntas, incluso a todas las indiscretas, sino también encargándose de impartir de forma magistral el primer taller de fotografía organizado por FASAL ÁVILA. Nos hemos encontrado con una persona afable, humilde e interesante, aficionado a la naturaleza, a la buena música, en definitiva un gran tipo con el que verdaderamente hemos disfrutado alrededor de una taza de café.

 

 

 

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Revista Fasal Ávila  43