Captar asociados

Antes de comenzar una campaña de captación de nuevos socios, tendrían que plantearse si realmente los necesitan o los quieren. Las principales razones que tienen los grupos para aumentar el número de socios son:

El número de socios da fuerza – cuanto más grande sea el grupo, más oportunidades tendrán de que lo que dicen llegue a la gente.

Más asociados, más ingresos – las cuotas de socios son una manera útil y estable de obtener dinero.

Más socios, más actividades, más contactos – tener a más gente involucrada, significa tener un mayor campo de acciones y que puedan ser más conocidos. Además, un gran número de colaboradores implica que se pueden hacer más actividades.

Al aumentar el colectivo de socios se incrementa la compenetración – implicar a nuevos miembros en un grupo no sólo ofrece la oportunidad de poder formarlos, sino que ayuda a que el resto de miembros no pierdan el interés.

Un gran número de socios hace al grupo más representativo – pueden contrastar más opiniones y tienen la oportunidad de ser representativos de un grupo particular de gente y, además, de ser considerados como tal.

De todas maneras, deben plantearse si estos puntos constituyen una ventaja para el grupo. Por ejemplo:

Un aumento en el número, ¿equivaldrá a un aumento en la fuerza? Los esfuerzos hechos para buscar nuevos socios pueden ser desproporcionados respecto a la importancia del tema. Si el cambio que quieren es pequeño, igual no es necesario atraer a más gente, ya que las ventajas que conseguirán serán mínimas. Además, la cantidad no es la única forma de conseguir fuerza; la calidad también se la dará, por ejemplo, seleccionando las personas adecuadas.

¿Se pueden organizar con más gente? La tarea que está realizando el grupo puede requerir poca gente, por ejemplo, redactar un informe. Existe el peligro de que un colectivo grande de socios provoque la ineficacia del grupo.

¿Les desviará del tema un colectivo grande de socios? A medida que el grupo aumente será necesaria más energía para mantenerlo en funcionamiento. A la larga esto puede desviar la atención de la gente del objetivo real del grupo.

Planificar la campaña de captación de socios

Las etapas de una captación de socios son muy similares a las de otras actividades descritas en este manual. Quizá el ejemplo más claro sea el de la «recaudación de fondos». Las decisiones que hay que tomar son del tipo:

¿Cuánta gente se quiere captar?

¿A quién se quiere tener de socio? Por ejemplo, ¿deben tener una edad determinada o ser de algún barrio especial?

¿A quién no se quiere tener de socio?

¿Cómo tratará el grupo a los nuevos asociados?, ¿qué servicios pueden esperar?

Una de las cuestiones que los nuevos grupos deben resolver es la naturaleza de la asociación. ¿Será el grupo una asociación formal con estatutos, normas de funcionamiento, carnets de socio, cuotas, etc.?

Muchos grupos optan por constituir un subgrupo para organizar la captación. Es una ventaja disponer de una dirección y un número de teléfono donde los nuevos y potenciales socios puedan conseguir más información sobre el grupo.

Los esfuerzos dedicados a la captación pueden ser intensivos, durante una semana o más, o repartidos en un periodo de tiempo más largo, ocupando, por ejemplo, un día a la semana. Si el trabajo es intensivo se acaba antes pero ofrece un inconveniente: hay que tratar a todos los socios nuevos a la vez. En este sentido, facilita el trabajo que la entrada sea gradual.

Por último, debe tenerse presente el tipo de motivos que anima a la gente a asociarse; un mensaje claro, un tema importante, cosas que les motiven a participar, etc.

Métodos de captación

Hay cuatro maneras básicas de atraer nuevos socios. Sin duda, las más efectivas se basan en la invitación personal directa; la gente se siente mucho más satisfecha al incorporarse a un proyecto si conoce a los implicados o si puede pedir información a alguien directamente. Si al inicio se exige un esfuerzo demasiado grande a los socios potenciales, a largo plazo los resultados no serán buenos.

Método del «puerta a puerta» – Este método está considerado por los partidos políticos como el más efectivo. El «puerta a puerta» consiste en ir casa por casa preguntando a la gente si estarían interesados en ingresar en el grupo (o en votarles, en el caso del partido político). Muchos grupos combinan este método de captación con otras formas de campaña, como recoger firmas; así matan dos pájaros de un tiro.

Es conveniente que los que realizan el «puerta a puerta» trabajen en parejas (con más de dos personas, la gente se siente amenazada) sobre todo si es la primera vez que lo hacen. Si es posible, los principiantes tendrían que emparejarse con personas experimentadas.

Normalmente se obtiene una mejor respuesta si antes de realizar la visita se envía un folleto o boletín explicativo sobre el grupo y se notifica que se les llamará por teléfono. De todas maneras, no caigan en la trampa de remitir folletos a más casas de las que después tengan tiempo de visitar. Al principio sería necesario que cada equipo hiciese entre 20 y 30 llamadas telefónicas diarias.

Durante el «puerta a puerta» deben anotarse las reacciones para evitar volver allí donde no hemos sido bien recibidos o, por el contrario, para concretar posibles ayudas.

También es conveniente tomar nota de las casas donde no se ha obtenido respuesta, para poder llamar más tarde. Los que realizan el «puerta a puerta» deberían tener documentación del grupo y de sus actividades para dejarla a las personas que se adhieran o que se muestren indecisas.

2.- El método de la cadena – Consiste, simplemente, en pedir a cada socio que capte a otro socio o dé el nombre y la dirección de alguien que podría estar interesado en formar parte del grupo. A continuación se visita a estas personas o se les envía una carta solicitándoles su adhesión.

3.- Los actos públicos – Muchos grupos vecinales comienzan con una reunión o usan sus actos y encuentros para atraer nuevos socios. Es probable que la gente que hace el esfuerzo de venir a una reunión esté motivada para comprometerse activamente con el grupo. Estos encuentros son una forma diferente de atraer gente, pero tienen el inconveniente de que debe vigilarse que la gente no se distraiga con otras cosas.

4.- Periódicos y publicidad – Las campañas para captar socios, hechas desde las páginas de los periódicos locales o a través de un folleto remitido por correo, no suelen tener una buena respuesta si no se complementan con visitas personales. De todas maneras, los anuncios en los periódicos locales y en la radio son oportunos para crear un estado de opinión (al menos la gente habrá oído hablar del grupo cuando les llamen).

Seguimiento

Es importante que los nuevos socios se sientan parte del grupo desde el primer momento; deben invitarles a las reuniones, mandarles circulares e intentar que otros socios les visiten. Cuando asistan a las primeras reuniones, deben asegurarse de que tienen un buen recibimiento y de que comprenden lo que se está debatiendo. Si ha habido alguna campaña especial de captación de socios podrían pensar en hacer un acto social especial, de forma que los nuevos socios puedan conocer a los otros miembros del grupo en un ambiente amistoso.

Conservar a sus socios

Conseguir nuevos socios es la parte fácil del trabajo, conservarlos suele ser más difícil. Es normal perder socios por cambios de residencia o por problemas laborales o familiares; no obstante, muchos grupos pierden a sus socios porque una vez que éstos han pagado sus cuotas, se les ignora u olvida.

La manera más eficaz que tiene un grupo de conservar a sus socios, llevar un libro con sus nombres, direcciones y teléfonos, es también la más aburrida. Se puede añadir, además, información sobre habilidades o intereses especiales de cada socio.

Cuando sepan quienes son sus socios, pueden:

Cultivar el contacto con la gente. Los métodos normales para tener informados a los miembros de un colectivo se basan en celebrar reuniones periódicas y enviar circulares.

No obstante, no todo el mundo se siente como en casa en las reuniones y las circulares son una forma unidireccional de comunicación, de ustedes a ellos. Sin duda, la mejor manera de informar es a través del contacto personal. Éste se puede conseguir mediante el cobro periódico de las cuotas. Por otra parte, algunos grupos vecinales tienen un sistema de representantes, cuya tarea es mantener el contacto con los socios.

Comprometer a la gente. Mucha gente se inscribe en grupos de acción porqué quieren hacer alguna cosa, no los decepcionen. Otros, están menos seguros pero pueden llegar a entregarse al trabajo del grupo si se les da la oportunidad. No obstante, no caigan en la trampa de asustar a la gente cargándola, inmediatamente, con montañas de tareas.

Hacer el trabajo que han prometido. El grupo se formó para hacer una tarea, ¡háganla! Los socios abandonarán enseguida si notan que no se hace nada.

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